BogoMusic: enero 2007

martes, enero 30, 2007

OFB: hay trabajo por delante


El viernes pasado la Orquesta Filarmónica de Bogotá tuvo su primer concierto del año. Además de servir como plataforma para presentar los logros del 2006 y los proyectos del 2007, el concierto fue el estreno oficial de Eduardo Diazmuñoz como director artístico de la Orquesta. La Orquesta interpretó el Preludio a la siesta de un fauno y Nocturnos de Debussy en la primera parte del concierto. Debussy es un compositor cuyas obras son aparentemente sencillas. Sin embargo, son más bien engañosas, complejas por el manejo de sus múltiples capas y texturas y, en últimas, obras que dejan al descubierto lo bueno y lo malo de un ensamble sinfónico. Ese fue el caso del concierto del viernes. En estas dos obras la orquesta sonó desarticulada, como si cada sección fuese una rueda suelta y algunos solistas caballos de un carruaje sin conductor. Esto es claramente el resultado de los últimos tres años de trabajo bajo la dirección de Irwin Hoffman. A pesar de que considero que los tiempos de Diazmuñoz no favorecieron a la orquesta (me parecieron lentos), también creo que las obras dejaron al descubierto que la orquesta no sólo ha perdido “ensamble” sino también la sutileza que permite que este tipo de obras puedan ser interpretadas de manera satisfactoria para el oyente.

La segunda parte del concierto, Los planetas de Gustav Holst, tampoco fue del todo satisfactoria, simplemente porque los pasajes con dinámicas menores a un mezzo forte no funcionaron. En anteriores columnas he hablado de la obsesión de Hoffman por el forte - estas son las consecuencias de su trabajo frente a la Filarmónica en los últimos años. Tanto Nocturnos como Los planetas contaron con el Coro de la Ópera de Colombia como coro acompañante. No le deben quedar muchas ganas de trabajar a Diazmuñoz con él. Además de una terrible entrada en Nocturnos, el coro sonó demasiado operático en las dos obras siendo que éstas requieren más una delicadeza no propia de la ópera dramática. Al final de Los planetas el coro sonó particularmente mal. La parte coral de la obra no es, para mí, especialmente bella. Sin embargo, el coro - cantando fuera del escenario - sonó más como un grupo de valquirias que como el retrato de Neptuno el místico desvaneciéndose.

Creo que este programa sirve como diagnóstico de cómo recibe Diazmuñoz la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Le va a tocar trabajar fuertemente pero considero que lo puede hacer. Diazmuñoz es un director que con la Filarmónica ha tenido excelentes actuaciones. Él sabe cómo puede sonar esta orquesta. Es cuestión de retomar la disciplina, volver a tener la exigencia necesaria en las audiciones para entrar a ser parte del ensamble, volver a programar obras exigentes y a manejar ensayos en donde se trabaje a conciencia.

PD
Reseña del estreno de Valery Gergiev como director artístico en Londres

domingo, enero 21, 2007

Se estrena Diazmuñoz

Acabo de leer El Tiempo, El Espectador, Arcadia, Semana y Cambio y no encontré en ninguna de ellas no sólo ni una sola noticia ni, sorprendentemente, un solo aviso acerca de un evento muy importante para la ciudad: el estreno de la temporada 2007 de la Orquesta Filarmónica de Bogotá bajo su nuevo director artístico, el mejicano Eduardo Diazmuñoz. El concierto de estreno será este viernes 26 de enero en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán a las 7:30pm y tendrá repetición el sábado 27 en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional a las 4:00pm.

El estreno de Diazmuñoz llega tras la salida de la dirección de Francisco Rettig en el 2003 y el paso insulso de Irwin Hoffman por la dirección de la orquesta desde el 2004. La llegada de Diazmuñoz es una buena noticia para la ciudad. Al contrario de Hoffman, quien fue nombrado ‘a dedo’, sin un proceso lento que fuera descartando candidatos, Diazmuñoz fue escogido en un proceso que, si bien fue cerrado y poco o nada abierto a la ciudad, tuvo en cuenta la opinión de los músicos de la orquesta y presentó a los candidatos con los retos que tendrían al asumir el cargo.

Diazmuñoz ha dirigido a la orquesta en ocasiones anteriores en programas retadores. El programa de este viernes incluye obras de Debussy (Preludio a la siesta de un fauno y Nocturnos) en los cuales el público bogotano podrá escuchar su capacidad para manejar las múltiples texturas que puede producir una orquesta sinfónica. Terminando el programa están Los planetas de Holst, una obra grande, popular y que muchos consideran la inspiración de John Williams para la banda sonora de La Guerra de las Galaxias.

Los programas de la Filarmónica hasta marzo (disponibles en el web site de la Orquesta) están bastante interesantes... Mahler, Penderecki, Tchaikovsky, Ravel, R. Strauss, Wieniawsky, Rimsky-Korsakov, Piazzolla y Lutoslawsky, entre otros. Vale la pena asistir al concierto de este viernes. Ojalá que este concierto y la temporada 2007 marquen un renacer para la Filarmónica.

viernes, enero 19, 2007

El periodismo cultural

Andrés Orozco no dirigió la Filarmónica de Berlín sino la Deutsches Symphonie-Orchester Berlin

Quisiera empezar el año hablando un poco acerca del cubrimiento de la actividad musical en nuestros periódicos y revistas. Primero quisiera hablar de los dos columnistas contratados por El Tiempo para escribir acerca de temas culturales en general: Fernando Toledo y Oscar Acevedo. Sin que sea la mejor solución a la falta de crítica, creo que Toledo y Acevedo han hecho un gran esfuerzo por tener en sus columnas temas importantes que la prensa rara vez cubre. Ambos ofrecen sus puntos de vista siendo Toledo tal vez el más crítico y profundo en sus comentarios; las columnas de Acevedo me parecen un poco tímidas y a veces un poco ingenuas en sus comentarios. No obstante, es bueno ver que la sección de opinión del periódico tiene una vez a la semana temas culturales.

Por otro lado, el rediseño de la página web de El Tiempo trajo también la tan anhelada división de las secciones Cultura y Entretenimiento. Sin embargo, aunque los temas ya están separados, el cubrimiento no ha incrementado aparentemente en cantidad - ciertamente no ha aumentado en calidad. Una clara excepción fue el cubrimiento del Festival Internacional de Música de Cartagena, el cual contó con artículos de cubrimiento todos los días del evento. Sin embargo, como lector hubiese deseado menos cubrimiento pero una mejor reportería. Los artículos fueron muy superficiales y todos podían resumirse en que el concierto había sido emotivo, había estado lleno, que el/los artistas eran grandes estrellas internacionales y que qué bueno el Festival. Si se cubre un evento musical es importante hablar de la música. Desafortunadamente, parece que El Tiempo no tiene personas calificadas para hacerlo y tuvimos que contentarnos con anécdotas que poco ayudaron a ilustrar el resultado musical del festival.

Para terminar de darle palo al Tiempo, me sorprendió mucho la confusión que sembró el periódico con respecto al concierto dirigido por Andrés Orozco en Berlín. Según lo que daba a entender el artículo, en especial con sus referencias a Karajan, era que Orozco había dirigido la Orquesta Filarmónica de Berlín. Sin embargo, también hablaba de la Sinfónica de Berlín (orquesta liquidada en el 2004 y aparentemente resucitada con gran esfuerzo en el 2006). En últimas no entendí qué era lo que había dirigido Orozco. Entré a internet y encontré que la orquesta que había dirigido era la Deustches Symphonie Orchester Berlin - algo así como la Orquesta Sinfónica Alemana de Berlín. Bastaba con poner el nombre en alemán en el artículo y hacer una traducción para poder orientar mejor al lector. El logro de Orozco es importante pero la noticia debía ser acertada y no inducir al lector a pensar que Orozco dirigió la internacionalmente reconocida Filarmónica de Berlín.

De las revistas ya no sabe uno qué pensar. Pareciera que para todos la única música que existe es la de Shakira, la de Juanes y la que está grabada en CD. Es una lástima que espacios tan valiosos como Semana, Cambio y Credencial terminen usando sus columnas culturales para recomendar artículos a la venta en almacenes de discos.

Finalmente, el cubrimiento cultural ha sido ajeno a una de las más significativas quiebras en la historia de la música grabada. La quiebra de Tower Records. Aparte de reportar que la franquicia en Colombia (de la cual es dueña Prodiscos) no se cierra, no ha habido un sólo artículo que empiece a poner en perspectiva lo que depara el futuro de la comercialización de la música. Esta situación es grave, gravísima, y muy preocupante especialmente para el mercado de la música clásica la cual cuenta con compradores de mayor edad, menos confianza en la tecnología (i.e. descargas de mp3), y mayor familiaridad con la música en medio físico (i.e. cintas, cassettes, LPs, CDs, etc.).

Feliz 2007 a todos. Mi propósito para este año es hacer más frecuentes mis entradas en el blog. El año pasado estuve ocupado en una maestría y, aunque aún no la he terminado, este año la carga de trabajo parece ser menor.
Extras...