BogoMusic: Semi-estudio comparativo de boletería musical

viernes, abril 08, 2005

Semi-estudio comparativo de boletería musical


Taquilla del León de Greiff


Digo semi-estudio porque seguramente dejaré algunos datos por fuera, no he entrevistado a nadie y estoy comparando experiencias distintas. Hace siglo y medio el colombiano promedio tení­a un menú reducido a la hora de escoger cómo usar su tiempo libre. Tan reducido que en este momento sólo se me ocurren la lectura, el tejo y las peleas de gallos como ejemplos. Hoy día el colombiano promedio tiene un menú extenso que incluye actividades caseras y para realizar por fuera de casa, todas con un valor monetario muy distinto. Ver TV, escuchar un partido por radio, leer en la casa, alquilar una película, ir a cine, ir a un partido, practicar parapente, escalar en roca, salir a comer sushi, ir a tomarse unas cervezas con unos amigos, jugar tejo, ir a teatro, comprarse un disco pirata y sentarse a escucharlo en la sala, etc., son sólo pocas de las opciones que existen para emplear el tiempo libre.

Una que no mencioné es ir a un concierto. Por lo general, la decisión de ir a concierto implica una evaluación de disponibilidad de tiempo (unas cuatro horas libres: una para ir, dos para el concierto y una para volver), costo-beneficio (precio de la boleta, gasolina, parqueadero, gaseosa y tinto vs. obras, solista(s), director(es), ensamble, comodidad, facilidad), y que no haya una opción más atractiva. La manera más fácil de comprometer a un espectador a asistir es vendiéndole una boleta. Para poder hacerlo, éste debe contar con las mayores facilidades (compra en línea, por teléfono, por anticipado, con cheque, tarjeta de crédito, etc.). Las ventajas para una entidad al vender una boleta por anticipado son poder despreocuparse por si el día del concierto llueve o no, recibir capital de trabajo por anticipado, y poder ser flexible en el manejo de la taquilla (crear promociones en caso de ventas reducidas o hasta agregar una función en caso de venta total un mes antes).

A continuación comparo tres experiencias en la semana que acaba de pasar comprando boletas para un concierto de la Filarmónica de Bogotá, la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango y la Sinfónica Nacional.

Orquesta Filarmónica de Bogotá


Boleta para ver a la Filarmónica en el León de Greiff

Concierto: Festival de Nuevas Músicas Latinoamericanas, 2 de abril de 2005
Escenario: Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional
Precio: $4000 (hay descuento sólo para estudiantes de la Universidad Nacional: $1500)
Pre-venta: no
Posibilidad de seleccionar puesto: sí­
Facilidades de pago: sólo efectivo ("¿no tiene más sencillo?")
Demora en la cola: normal considerando que llegué con una hora de anticipación

El principal problema con la boletería para la Filarmónica es no poder comprar con anticipación sino tener que jugársela a que el sábado no haya una tremenda cola, queden puestos buenos, y que a uno le den ganas de salir así esté lloviendo. La numeración de la silletería es un gran avance pero haber eliminado la pre-venta es una gran falla. El precio es muy cómodo y es más simbólico que cualquier otra cosa ($4000*1600sillas=$6400000 o sea el salario mensual de seis violinistas).
CALIFICACIÓN: 2.5/5 (sobretodo por haber eliminado la pre-venta semanal)


Sala de Conciertos Biblioteca Luis Ángel Arango


Boleta para la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango

Concierto: Wolfgang Seifen
Escenario: Sala de Conciertos, Biblioteca Luis Ángel Arango
Precio: $3400 (estudiante), $12600 (plena), $6300 (afiliados Banco de la República y 3ra edad)
Pre-venta: sí­ (taquilla, puntos de venta de Tu Boleta, Fórum, internet, por teléfono, vale $5500 situar la orden en un punto de venta si la compra se hace por teléfono o por internet)
Envío a domicilio: sí ($10000)
Posibilidad de seleccionar puesto: sí
Facilidades de pago: efectivo, tarjeta de crédito
Demora en la cola: depende del punto de venta

Excelente avance poder comprar boletas desde la casa o sin tener que ir hasta la Biblioteca. Ya compré boletas para muchos conciertos de abril. Si me salen planes para esos miércoles, jueves o domingos, pues nada que hacer - ¡tengo concierto! El siguiente paso sería poder comprar la boletería para toda la temporada del año. En este momento la disponibilidad es mensual. Si bien este es un país que poco planea a largo plazo, hay quienes sí lo hacemos y no tenemos la paciencia de sentarnos a estudiar cada mes nuestros calendarios y la programación. Valdría la pena ir estudiando la creación de abonos y pre-ventas anuales.
CALIFICACIÓN: 4/5 (porque todavía queda un buen camino por recorrer)

Orquesta Sinfónica Nacional


Orquesta Sinfónica Nacional

Concierto: De Falla, Ravel, Laló, Borodin, dir. Yeruham Scharovsky, solista: Christina Castelli
Escenario: Teatro de Cristóbal Colón
Precio: gratis, aunque según la escuela de economía de Chicago TANSTAAFL (there ain't no such thing as a free lunch)
Pre-venta: nunca supe, en el web site no salía ni siquiera que era gratis. Me enteré por El Tiempo el día del concierto
Envío a domicilio: no
Posibilidad de seleccionar puesto: no (there ain't no such thing as a free lunch)
Facilidades de pago: n/a
Demora en la cola: inmensa (there ain't no such thing as a free lunch)

Como escribí hace un par de días tenía muchas ganas de ir a este concierto por la Sinfonía No. 2 de Borodin. Tuve ganas de pasar a comprar boletas el día anterior al concierto pero no sabía cuánto costaban, si las boletas estaban disponibles en la taquilla o cómo iba a funcionar la cosa. Me metí varias veces al web site de la orquesta y no encontré información al respecto y el web site del Colón ha estado caído hace más de una semana. Decidí ir al teatro con suficiente tiempo para conseguir una boleta pero la sorpresa fue que la Orquesta tenía bastantes invitados al concierto y hasta no estar seguros de si iban a aparecer los invitados o no, el resto de los mortales teníamos que esperar hasta cinco minutos antes del concierto para saber si podíamos entrar . Sumándole a ésto que era imposible que uno seleccionara su puesto ('coja lo que haya disponible, mijo') y la falta de información, debe agradecer la orquesta que yo tuviera ganas inmensas de escuchar a Borodin o si no me hubiese ido.

Me sorprende la decisión de hacer el concierto gratis si se tiene en cuenta que aparte de los patrocinios, las donaciones y el apoyo del ministerio, la taquilla es el único ingreso adicional que tiene la orquesta. Tan es así, que el año pasado las boletas en el Colón eran hasta tres veces más caras que las boletas para la Filarmónica. El año pasado se conseguían boletas para la Sinfónica con Tu Boleta. Este año no y eso me impidió ir a escuchar a la Orquesta en Colsubsidio a principio de año (no tuve tiempo de ir hasta allá y me da una pereza terrible comprar boletas en Colsubsidio justo antes de una función).

Insisto con la frase de los economistas de Chicago, there ain't no such thing as a free lunch (no hay almuerzo gratis). Anoche el precio lo pagamos todos, orquesta, teatro y público. La Orquesta porque maltrató al público al no ser claros sobre la mecánica de la boleterí­a y eso le cuesta lealtad de su posible audiencia, el teatro por no haber previsto eso y el público porque nos tocó estar parados en el frío bogotano esperando entrar. Si la idea es atraer gente, le convendría más a la Orquesta dar una boleta económica en pre-venta de $5000-10000 pesos, lo cual le permitiría prever la disponibilidad de sillas, y le daría la flexibilidad de dar ofertas de último día para llenar la casa. Ofrecer conciertos como el de ayer, con director y solista invitados, de manera gratuita, redefine la ecuación costo-beneficio que nos hacemos los espectadores. La próxima vez que dirijan Carrizosa, Biava o Posada en Colsubsidio no esperen que la gente le jale de tan buena gana a pagar $25,000 cuando tuvieron a Scharovsky gratis en el Colón.
CALIFICACIÓN: 2/5